A Machi, Pato, Diana. A la isla de los tullidos… Celes y Bet. A todos los que están de este lado del consultorio 😉
Hace poco contaba cómo -después de un tiempo muy propio- uno puede encontrar la manera de darle un sentido a algo que, de movida, está lejos de tenerlo. Y en mi caso eso -en lo práctico- tiene que ver con escribir estas líneas.
Pero a medida que avanzo, cada nuevo post me pone a pensar en que cada sensación, cada emoción, cada punto de vista que comparto también está pasando por la cabeza y el corazón de varias personas que tengo cerca.
Tal vez no compartamos síntomas, ni -mucho menos- tratamiento, pero me es inevitable sentir identificación con lo que les pasa.
Entonces, así como encontrarle sentido al Parkinson es un alivio individual, esta empatía con la que me voy encontrando representa -por ser naturalmente bidireccional- una hermosa sensación de normalidad. Porque cuando uno es el otro, uno somos todos.
4 julio, 2019 a las 11:22 pm
Besos.
4 julio, 2019 a las 11:26 pm
Te adoro
4 julio, 2019 a las 11:31 pm
Como para todo, hace falta un par de huevos u/y ovarios, oídos, corazón y coraje. Te quiero siempre.
4 julio, 2019 a las 11:44 pm
Un abrazo a corazón abierto.
5 julio, 2019 a las 12:12 am
Siempre en la vida, todo es el otro.
Con todo el amor que te tengo, inmenso abrazo. La negra
5 julio, 2019 a las 8:30 am
Me encantó la frase del final. Te quiero Sebas!
5 julio, 2019 a las 3:06 pm
Lloro boludo, acá estoy siempre!
❤️
6 julio, 2019 a las 5:01 pm
Cuánto explica esa última frase!
Vamos Sebita!