A todos los que acompañaron

No tengo muy claro a qué debería tenerle más miedo… ¿A la contradicción o al cambio? La realidad es que tengo muy claro que son aspectos que no son excluyentes entre sí. Digo… ya sé que no estoy planteando una grieta. La pregunta viene porque en este caso, son las dos cosas que pueden sobrevenir a lo que va a plantear este post.

¡Dale nene! ¡¿Qué te hacés el misterioso?! Bueno… ¡Basta de dar vueltas! Cuando -hace casi 2 años- escribí este post, sentí que algo distinto venía. No importa si vino algo distinto o no. Lo que importa es que en ese momento me sentía bien, conectado -a partir del ejercicio interno con mi enfermedad- con cosas mías y cosas de otros que me hacían bien. En ese momento sentí que venía algo nuevo, distinto. No tenía muy claro qué, pero tenía claro que algo estaba pasando con el Tembleque y que -eventualmente- un cambio tenía que haber.

En ese momento no tuve miedo a la contradicción, porque estaba seguro que el cambio venía. Hoy -con el diario del lunes- puedo asegurar que ese cambio no llegó. No vino nada especial. El Tembleque no se transformó en libro, podcast o canal de Twitch. Y -si bien no tengo hordas de manifestantes reclamándome la contradicción del cambio anunciado y no realizado- no me gusta la sensación de no haber hecho algo con ese impulso anunciado a los cuatro vientos.

Hoy -este post- parece ser la secuela de ese que escribí hace un par de años. Porque el impulso es similar pero -en este caso- creo tener identificado el cambio. Y por eso -tal vez- esta no sea sólo la secuela, sino -incluso- el cierre de la saga. Creo que llegó el momento de que el Parkinson deje lugar a las cosas que quedaron postergadas porque la enfermedad se había adueñado de la escena.

Como en esta historia -hasta ahora- nada ha sido definitivo y, porque mi vínculo con este medio es muy fuerte, no puedo decir que este va a ser el el último post de El Tembleque, pero sí que es momento de que el referí toque el silbato, señale la mitad de la cancha, que -no sin algo de emoción- este partido termine y que empiecen otros distintos en los que el Parkinson mire desde la tribuna.

A todos… gracias.