Saltar al contenido
El Tembleque

Sensaciones, experiencias y un poco de humor sobre mi vida con Parkinson

      Héroes anónimos. Historias mínimas

      Llueve. Mucho. Son las 6:35 AM de un sábado en octubre. Las gotas de lluvia golpean el respiradero de metal de la estufa del living y empiezo a escribir estas líneas, mientras espero que la Levodopa haga su mágico efecto. Hace más de una hora que estoy despierto y ya hice varias cosas. Me despierto 5:20 AM, voy al baño y -cual Bebé Reno- Alma me espera apenas abro la puerta y empieza a maullar. Ritual que repite a diario ya sea con Vicky o conmigo -según quién se despierte primero- hasta que logra una de dos… Contarte que su plato de comida está vacío y es tu deber llenárselo, para lo cual maúlla a un volumen lo suficientemente alto como para despertar a todos o -la segunda posibilidad- mostrarte orgullosa eso que «cazó» -que suelen ser objetos inanimados que se afana durante el día y rescata de noche para jugar- y que necesita imperiosamente que veas para que seas consciente de su ferocidad.

      Como no veo ningún cordón de zapato, colita de pelo o algún otro peligroso ser -de esos que nos puedan haber amenazado mientras dormíamos- del cual Alma nos haya salvado, decido checkear que el plato de comida de la gata estuviera lleno y -de paso- hacerle caso a mi sed así que bajo a servirme un vaso de… jugo de pera (😉😉 para mis amigos creativos publicitarios). Llego a la cocina, me sirvo mi vaso de jugo frío, pongo un poco de comida en el plato de Alma y -mientras apago mi sed (😉😉)- escucho como si el agua se estuviera acumulando en algún lado y eso nunca puede ser bueno, sobre todo si no tenés pileta. Prendo las luces del patio y veo que -efectivamente- la rejilla está tapada y el patio tiene unos 5cm de agua acumulada.

      A todo esto, aún no tomo la primera dosis de Levodopa porque me levanté bastante relajado y no sentí que la necesitara para funcionar. Así que decido darnos un descanso -a la Levodopa y a mí- hasta que el cuerpo me lo pidiera. Subo, me pongo unas ojotas para no resbalarme, bajo nuevamente al patio, y -munido de un paraguas y repitiéndome las palabras de Mascherano a Chiquito Romero en la semi del 2014- salgo al diluvio a destapar la rejilla porque no quería volver a dormir, que ese agua siguiera acumulándose y terminara entrando a la cocina de casa.

      Son las 6 AM y -así- con el pecho inflado por la satisfacción del deber cumplido sin la ayuda de la Levodopa, subo a mi pieza -seguido de cerca por mi ruidoso stalker felino- dispuesto a volver a dormir, cosa que no logro porque la necesidad de compartir el éxito de semejante proeza me invade y desde ya, no voy a despertar a nadie en casa para contarlo porque no todo pequeño paso para el hombre es un gran paso para la humanidad. Caso contrario el de Alma, a quién la valentía de atrapar una cacho de trenza hecho con soga -que nadie sabe de dónde sacó- le consumió la energía necesaria como para necesitar dormir todo el día, hasta que el «peligro» de la noche vuelva a convocarla.

      Son las 6:15 AM. El cuerpo empieza a demandar Levodopa. Me levanto, agarro pastillero, celular y anteojos. Bajo, me sirvo un vaso de agua, tomo la medicación y me preparo un café. Un expresso. Rico, muy rico. Decido comenzar mi día aprovechando que todos duermen para compartir estas historias mínimas de heroísmo anónimo y cotidiano.

      Son las 8:50 AM. Sigue lloviendo. Nunca conforme -pero siempre esperando que te guste- publico este post.

      El Tembleque

      Archivo del Autor

      25 octubre, 2025

      Sin categoría

      Compartir, Héroes, Historias, Parkinson, Parkinson's

      Entrada anterior Entrada siguiente

      7 Comentarios

      Añade el tuyo

      1. Angeles

        25 octubre, 2025 a las 9:05 am

        Responder

        Y me encantó!! Como pertenezco al grupo de las alondras,tambn estoy despierta desde muuuy temprano disfrutando el retacito de verde q la lluvia pinta en mis plantas….y mi victoria no es tan maravillosa como tu logro diario pero no está mal….empezando el día en calma.

        Loading spinner
        Responder
      2. Lila KB

        25 octubre, 2025 a las 9:23 am

        Responder

        yo no se que dijo Mascherano a Chiquito Romero, pero si se que sos un valiente. Sos ese heroe anonimo que desde el coraje vive cada momento de su vida. Y desde alli nos emocionas «saliendo» desde tu ser con un collar de preciosas palabras que nos emocionan. Abrazo

        Loading spinner
        Responder
      3. Marina

        25 octubre, 2025 a las 9:29 am

        Responder

        Que tremendo es poder sentir esa épica por cada momento, gracias por compartír Seba

        Loading spinner
        Responder
      4. Andy Rial

        25 octubre, 2025 a las 9:40 am

        Responder

        Q bueno Seba! Todo un logro, sobre todo lo vemos así los q te queremos. 👏👏👏

        Loading spinner
        Responder
      5. Pablo

        25 octubre, 2025 a las 12:08 pm

        Responder

        Un genio destapando rejillas!

        Loading spinner
        Responder
      6. Julián

        25 octubre, 2025 a las 5:05 pm

        Responder

        Todo es tan relativo. Antes una proeza era jugar 3 partidos, salir toda la noche y estar entero para el almuerzo familiar. Hoy, si a las 9PM ya lave los platos y está toda la familia en el sobre, soy un titán.
        Abrazo grande Sebas!

        Loading spinner
        Responder
      7. Nacho

        5 noviembre, 2025 a las 8:47 am

        Responder

        La sensación de destapar algo para que fluya el agua es casi de extasis. Abrazo seba!

        Loading spinner
        Responder

      Deja una respuesta Cancelar la respuesta

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      Últimos posts

      • Todos para uno 12 abril, 2026
      • Lo inevitable del egoísmo 6 abril, 2026
      • Fuck Parkinson’s! 21 marzo, 2026
      • Rendirse… ¡Jamás! 2 noviembre, 2025
      • Héroes anónimos. Historias mínimas 25 octubre, 2025
      • Cuidando al cuidador 20 septiembre, 2025
      • Los ¿normales? 25 agosto, 2025
      • Goosfraba 4 junio, 2025
      • ¡La hora referí! 16 febrero, 2022
      • Al final, hay recompensa 28 enero, 2022

      Compartí

      Etiquetas

      Acompañar Amigos Anormal Ansiedad Ayuda Compartir Control Convivencia Covid-19 Cuidador DBS Deep Brain Stimulation Deseos Despedidas Diagnóstico Dificultad Discapacidad Discriminación Disfrutar Dopamina Empatía Equilibrio Esfuerzo Estimulación Cerebral Profunda Expectativas Familia Frustración Futuro Ganas Habilidades Humor Levodopa Logros Momentos Motivación Música Normal Parkinson Parkinson's Sensaciones Sociedad Síntomas TEDx Trabajar Éxito

      BUSCAR

      © 2026 El Tembleque — Funciona gracias a WordPress

      Tema realizado por Anders Noren — Ir arriba ↑

      Scroll Up