No puedo hablar de expectativas cumplidas o no, pero lo que viene pasando con mi cuerpo y mi ánimo desde el día del último post, si bien sé que no es definitivo en términos médicos, es -la mayoría del tiempo- alucinante. A veces uno no tiene palabras para expresar lo que siente con algunas experiencias o instantes vividos. En esos momentos no tiene sentido -siquiera- intentar ponerlo en palabras, sobre todo cuando otros ya lo hicieron tan bellamente por uno… Así que dejo que Gustavo Cerati se los cuente, y que él mismo -junto a Mercedes Sosa- le pongan voz a mis sensaciones.

Mamá sabe bien
Perdí una batalla
Quiero regresar
Solo a besarla

No está mal ser mi dueño, otra vez
Ni temer que el río sangre y calme
Al contarle mis plegarias

Tarda en llegar
Y al final
Al final, hay recompensa

Mamá sabe bien
Pequeña princesa
Cuando regresé
Todo quemaba

No está mal sumergirme, otra vez
Ni temer que el río sangre y calme
Sé bucear en silencio

Tarda en llegar
Y al final
Y al final, hay recompensa
En la zona de promesas