…ya tampoco voy a poder hacerme el kapanga y decir «Ay! Pero mirá cómo tiemblo!» sin que me respondan «Y sí boludo… tenés Parkinson.» 🙂
Una de las cosas buenas que tiene andar con una nana como la que me tocó en suerte -como casi cualquiera que a uno le puede tocar- es que te da una especie de impunidad para desplegar todo tu humor… Seguir leyendo →
© 2026 El Tembleque — Funciona gracias a WordPress
Tema realizado por Anders Noren — Ir arriba ↑