A medida que uno se va poniendo grande, rígido y tembloroso, los productos se van acomodando en la góndola y uno aprende a valorar mucho más los momentos cotidianos. Este es mi top 3 de esos momentos del día en que el mundo desaparece y vos sólo podés dedicarte a disfrutar:
- La sonrisa de mis hijos a la mañana, cuando recién se levantan.
- El abrazo de Vicky al despertar.
- Ese momento en el que la Levodopa pega y -como por acto de magia- el cuerpo se queda quieto y relajado.
Ahhhh! La dopamina tiene ese no sé qué… 😀
12 marzo, 2021 a las 10:42 am
Muuy bueno, Sebita, lo tuyo. Cómo t quiero!!! Abrazo grande.
12 marzo, 2021 a las 10:51 am
Ese no se qué…de sentirse normal!!! Frase hecha: es increíble como se da por sentado lo que se tiene…Así somos, sólo lo notamos cuando falta. Pero cuando lo tenemos, la mente es tan selectiva que también olvida como era esa incomodidad. Apurense muchachos, que la cosa se aguanta mientras tengamos la posibilidad de seguir teniendo eso olvidos…
12 marzo, 2021 a las 11:07 am
La sonrisa de los hijos es lo máximo!!!. Aunque no siempre es cuando se levantan ?