Como no soy la única persona que padece una enfermedad en este mundo, también me ha tocado estar del otro lado del mostrador que separa a los que tienen alguna nana, de los sanos. Y estando del lado de los saludables siempre creí que la sutileza era necesaria para acercarse al enfermo porque uno no sabe lo que el otro padece. No sólo en cuanto a los síntomas o efectos de la enfermedad, sino -más aún- en cuanto a lo que ese padecimiento le provoca en el alma.
Del mismo modo tiendo a esperar que quienes se me acercan en este proceso lo hagan con tacto… hasta tiernamente si es posible. Pero en estos días recibí una buena patada en el orto. De esas que -si tenés la tendencia a hacerte el boludo con algo- te muestran la realidad tal y como es. De esas que no saben de grises, y que no bancan la más mínima excusa.
No fue grato. Me generó rechazo de hecho. Puteé y me putearon. No todo lo que dijimos fue productivo para el objetivo con el que esa conversación se había dado. Incluso -cuando repaso el momento- siento ganas de volver a juntarme con quien lo hizo para devolvérsela y mandarla al carajo.
Pero enseguida vuelvo a repasar ese momento e instantáneamente lo identifico en otras charlas no tan recientes -sí posteriores al diagnóstico- con la misma y con otras personas que tienen en común tres cosas cosas… han padecido o padecen, les chupa un huevo ser sutiles, y mucho -pero MUCHO- amor.
Por eso agradezco que pase así. Porque -no voy a dejar de insistir con esto- caminar se camina hacia adelante. Con gente que camina adelante para mostrar el camino, con gente al lado que te abraza para que no estés solo, y con ellas caminando atrás… listas para darme una patada en el orto cuando bajo la marcha 😉
4 febrero, 2020 a las 4:23 pm
Así es Hijo.
Y qué bueno que existan esas personas en tu vida.!! Son tan importantes como las que te marcan el camino y las que te abrazan y caminan a la par.
No coincido con Vos en que les importe un bledo ser sutiles para decir las cosas que les preocupan mucho. Es que hablan desde la angustia. Una angustia que, si Vos la registraras «entre líneas» , ojalá te sirvan para pensar : «es tan así?»; «qué está viendo que yo no veo? Te mando un besote. Mami
4 febrero, 2020 a las 4:30 pm
Te amo… fuerte!
4 febrero, 2020 a las 6:18 pm
El amor que nos rodea es o debiera ser CONTENCIÓN E IMPULSO….una patada en el orto? me parece un impulso por lo demás interesante! Es necesario salir de uno mismo para poder ver la angustia que amar fuerte genera en esos otros que nos quieren…y si lo podemos ver no hará más que sumar amorosamente