Uno de los aspectos más pesados de un diagnóstico como el del Parkinson es el de la incurabilidad. Porque hace que la enfermedad sea para toda la vida. Ergo, si bien uno no se muere de eso, se muere con eso. Es así… del mismo modo que no tiene un origen claro, sí es claro que no hay vuelta atrás.
Algo que aprendí en terapia es que cuando las cosas son negativas es porque no son positivas. Parece una verdad de perogrullo, una trivialidad… hasta una pelotudez. Pero para mí es casi un mantra a esta altura del partido. Ma’ per que?!
Cuando a uno le toca enfrentar una situación negativa no queda otra que trabajar con las sensaciones que eso produce… preocupación, angustia, tristeza, bronca, ansiedad…
En cambio si -en la misma situación- uno pone foco en lo positivo que no está alcanzando, se puede encarar la solución como una búsqueda de superación y hasta -quién te dice- lo podés hacer transitando sensaciones más parecidas al entusiasmo y la motivación. Y te puedo asegurar que cuando hablamos de toda la vida esta diferencia deja de parecer una pelotudez.
Yo podría -y de hecho al principio así fue- pensar que voy a estar enfermo hasta que me muera. A eso podría sumarle que -cada día que pase- los síntomas van a ir acentuándose y haciendo que me sienta más incómodo. ¿Pesada esa noción… no?
Aplicando lo que aprendí -aunque a veces requiera un ejercicio consciente- vivo con la noción de que tengo mucho tiempo para: aprender a convivir con la enfermedad, adaptarme, aceptarme, seguir escribiendo acá, encontrar motivación en el Parkinson para encarar nuevos proyectos, estar acompañado.
Obvio… si pudiera elegir no tener Parkinson, vos creés que no lo elegiría?! Claro que sí! Pero -frente a la inevitabilidad de la realidad- te puedo asegurar que me encanta saber que todo lo bueno que encontré también lo voy a tener para toda la vida.
30 julio, 2019 a las 10:53 pm
Me encantó este post. Gracias por escribirlo. Gracias a eso, voy a tener la posibilidad de leerlo las veces que quiera y pensar en todo lo positivo que también tengo. Lo pienso un montón de veces, pero a veces es necesario refrescarlo para que lo negativo de una enfermedad no te gane. Tan identificada con vos Seba!
30 julio, 2019 a las 11:16 pm
Es así y qué mejor que llevarte bien con tu nuevo amigo. Vas a putear, a odiar, a querer, a aprender a convivir con él pero a partir de ahora es más que un compañero…
Y qué mejor que tener un compañero al que te sea inevitable querer para toda la vida…
Quedate con eso que te aferre a ese compañero…como el amigo Costafebre eligió querer a su compañero hasta el final de sus vidas:
https://www.youtube.com/watch?v=gUp37eYmZ8w
30 julio, 2019 a las 11:43 pm
La vida nos pone en situaciones inimaginables, verdades que creemos imposibles de transitar….. Y sin embargo… Ya hace cuánto del diagnóstico? Y los chicos siguen creciendo, tu mujer sigue ahí al pie del cañón, los amigos seguimos abrazándote, el laburo buscándote, los sueños alcanzandote. Tu enfermedad es solo una cosa más de vos hoy….. En el mañana va a seguir estando… Pero no dejes que LE gane a tu ESCENCIA.
Te quiero ?
31 julio, 2019 a las 1:49 am
Amo está bendición Celta » que el camino venga a tu encuentro….»con asombro veo que empezaste a transitarlo.AMAZING!!
31 julio, 2019 a las 3:52 am
Y después de emocionarme hasta las lagrimas como con cada uno de tus relatos, es hermoso leer tus sabias reflexiones, para mi sos un ejemplo de lucha en esta que nos toca vivir a cada uno de nosotros de diferentes maneras, Sigamos disfrutando de cada y uno de los momentos felices que vivimos cotidianamente, me encanta ser parte de tu mundo, somos un montón los que te acompañamos día a día, lo más importante es la enseñanza que vas dejando, pensalo ❤️