Hace rato que vengo pensando en el concepto de «vigencia» como algo que me da miedo perder por culpa del puto Parkinson. Si bien no está relacionado a la enfermedad -la realidad es que todos tenemos fecha de caducidad- sí creo que aparece antes de lo que imaginaba «gracias» a ella. Lo he charlado con más de un parki amigo y a todos nos pasa que los síntomas -a nivel general- nos hacen sentir que nos estamos poniendo viejos más rápido de lo que pensamos.
Por eso -como todos tenemos fecha de caducidad- la sensación de la pérdida de la vigencia, relacionada a la vejez en el caso de quienes tenemos alguna condición que nos acerca más rápido a las limitaciones propias del paso del tiempo, es absolutamente lógica y -más absolutamente aún- válida. Y sí… la condición de absoluta -en este y todos los post del Tembleque- es -por sobre todas las cosas- absolutamente subjetiva. ¿Por qué el miedo a la pérdida de vigencia? Pucha… a ver cómo lo explico.
En general los títulos de los posts en El Tembleque aparecen entre que redondeo la idea y que termino de escribirlos. Pero en este caso pasan dos cosas… la primera es que -aquellos que me conocen en profundidad podrán refrendarlo- soy bastante renuente al cambio… bueno, sí… soy un poco caprichoso y desde el primer momento quería que este fuera el título del post.
La segunda es que la frase -por simple que parezca- no es de mi autoría. Es del guionista de la serie «Shrinking» en el capítulo inicial de su tercera temporada. Hoy suena tan fuerte y representa tanto lo que siento respecto de este tema que ¡no lo pienso cambiar! ¿Qué tendrá que ver el culo con la memoria? Te preguntarás… La respuesta -no quiero spoilear aún- vendrá en un par de párrafos.
El miedo a perder la vigencia es -ni más, ni menos- el miedo a no estar presente y disponible, como vos quisieras, para aquellos que vos amás, en los momentos en los que ellos te necesitan y/o que quieren compartir con vos. Fue -entonces- ver el detrás de escena del episodio que te contaba de «Shrinking» lo que ayudo a que esa ficha empezara a caer por su propio peso. Y cuando vos lo veas -creo- también te va a pasar.
La necesidad de estar presente y disponible al 100% es una autoexigencia absolutamente pelotuda. Los que te necesitan y que quieren compartir momentos con vos, lo van a hacer más allá de que tengas Parkinson, los ligamentos rotos o esguince crónico de tobillo. Y la realidad es que vos podés sentir que envejecés más rápido de lo que te gustaría, que no sos más el que eras, y que sin Parkinson tu vida sería mucho mejor, pero ¿sabés qué? Como bien dice el parki más copado del universo -Michael J. Fox- en esta ES-CE-NA-ZA con Harrison Ford: «I‘m still here so… FUCK PARKINSON’S«
21 marzo, 2026 a las 7:56 pm
Abrazos
25 marzo, 2026 a las 11:19 am
Muy bueeee!