A mi ella
Ya la habíamos visto juntos, un tiempo después de que salió, antes del diagnóstico. Me volví a cruzar dos veces más con ella. Una, apenas supe lo que tenía y otra hace unos días… «The Theory of Everything». La película que cuenta la vida de Stephen Hawking.
La primera de las tres veces que la vi -teniendo en cuenta que trata de un tipo que tiene una enfermedad incurable- terminó siendo la más intrascendente. La segunda fue dura porque coincidió con mi etapa de procesar la perpetuidad de lo que me diagnosticaron, y fue difícil -a pesar de las diferencias- no sentirse tocado. Pero la tercera, la de hace unos días, fue en la que sentí la identificación más directa.
En todo este proceso, en el que uno se redescubre y trata de asumirse en esta nueva persona enferma para -desde ahí- pararse de otro modo frente a lo que viene, uno tiende a mirarse mucho el ombligo… «Por qué a mí?! Qué mierda hice yo para merecer esta enfermedad?! Qué sabés vos lo que me pasa?! Ninguno de ustedes entiende lo que se siente…». De todas, la manera menos productiva de sentirse solo.
«Cuál es el link?» te preguntarás… Bueno, la cosa es que la peli no habla sólo de él. Habla de ella también. La mujer que se enamora de un tipo sano y pasa a compartir sus días con un tipo con muchas limitaciones y pocas certezas respecto de su salud.
En particular hay una escena en la que ellos -como familia- van a lo de los padres de él y cada uno está en la suya. Los pibes jugando, el tipo llevando su enfermedad con humor y los padres -más cerca o más lejos- haciendo lo que les sale, aunque no sea mucho.
Pero ella no. Ella no está en la suya. Ella está en la de los pibes, cuidando que se porten bien. Está en la del marido, haciendo que no se ahogue con la comida. Y está en la de los padres, tratando de hacer que caigan en la realidad de que el hijo que tenían ahora lo van a tener de otro modo y que eso les demanda más cercanía. Y ahí, rodeada de gente, está sola.
Inmediatamente pensé en vos y en lo mucho que te debe costar concebir lo que está pasando. En cómo vos también, a pesar de todo el amor que nos rodea, no podrás evitar sentirte sola en lo que te toca vivir. Y sabés qué? Yo podré sentirme solo a veces en la mía y vos podrás sentirte sola a veces en la tuya pero, pase lo que pase, nos sentiremos solos juntos.
24 abril, 2019 a las 1:08 am
Es cierto que uno está sólo finalmente ante todo lo que vive, pero al compartirlo el peso se aliviana.
Gracias por compartir.
24 abril, 2019 a las 1:35 am
Siempre el Amor es sanador….aun con «el alma rota» el Amor con mayúscula nos abriga .
24 abril, 2019 a las 1:45 am
Guau!!! Que bueno que sepas que estás solo…. Pero siempre acompañado y junto a una persona que te ama demasiado…..
24 abril, 2019 a las 4:27 am
Tiernos!!!
24 abril, 2019 a las 4:49 pm
Stephen Hawking dijo una vez “Not only does God play dice but he sometimes throws them where they cannot be seen.”
Claramente, uno no entiende el por qué le toca a uno pasar por estas cosas…. pero en este camino recorrido juntos entendí que todo pasa por algo, y esto nos sirvió a los dos para ver que tenemos personas alrededor que nos adoran y nos bancan día a día! La familia – algunos mucho, otros menos, pero están – tus amigos, que están ahí siempre, que cuando los llamaste estuvieron todos juntos haciéndote el aguante con cosas concretas y con invitaciones a zapar que curan el alma…. mis amigas que han demostrado ser de fierro, poniendo la oreja, acompañando y sacudiéndo las tristezas!
Además te redescubrí, con tu garra, tu tesón y tus ganas de seguir adelante, por los chicos y por mi – admiro tu buen humor y tu sonrisa, come what may….
Así que ya no me pregunto por qué, porque entendí que se trata de un aprendizaje diario, un crecimiento, un descubrir nuevos caminos… JUNTOS! Siempre Juntos…. y como dijera Papo: nada como ir juntos a la par!
24 abril, 2019 a las 4:56 pm
Me derretí… ♥️
10 mayo, 2019 a las 3:38 am
Recuerdo que fui con mi familia a ver esa película. Nos habían invitado desde la Asociación E.L.A. a una especie de «avant premiere» donde estaban enfermos y sus familiares. Creo que pasaron un par de años hasta que la vi de nuevo. No quería verla, la evitaba. Ese día en el cine no tenía tristeza…tenía bronca. Explotaba de rabia y me la guardaba hasta que terminó la película y la vi a ella que nos miró con una sonrisa y nos dijo a mi y a mis hermanos: «es así…tengo esto…»
Creo que desde ahí comprendí la importancia y la necesidad de dejarla sola en su proceso (y el mío) de aceptación. Sola con ella. Sola con ELA.
Aguanten los que estamos solos!
Aguanten los que dejamos solos!
Aguanten nos!
10 mayo, 2019 a las 3:35 pm
Hermoso y profundo – aguanten estos amigazos!
5 julio, 2019 a las 3:08 am
Maravilloso, hijo. Y maravilloso este blog de tu amigo!! Me encanta el humor en el nombre: EL TEMBLEQUE!!
Uno de mis mejores amigos, Daniel, de mi edad, lleva 10 años con Párkinson. Le voy a contar a él! Gracias por compartir tu Tembleque, y a todos los que se animan a vernos y acompañarnos. Gracias a la vida, que nos dio tanto, salud y enfermedad, cariño, amores, inteligencia, humor, tristeza, dicha y paciencia…gracias amigos!